ANUNCIOS

 

Siguiente Cuento >>

<< Cuento Anterior

 

La Última de las Mil y Una Noches

Cuando Scheherazada concluyó su postrer relato, inclinó la frente hasta la espesa alfombra, y dijo: "Dueño mío, ahora os ruego que me perdonéis la vida si os he entretenido durante todo este tiempo."

Schariar no respondió. Por eso, ella osó levantar la mirada, y frente a sí sólo vio un monigote vestido del Sultán, casi pulverizado por la polilla.

 

Siguiente Cuento >>

<< Cuento Anterior