Siguiente Cuento >>
<< Cuento Anterior
El Regreso
Y un día regresaron a la Tierra.
Nos enseñaron que no éramos ni animales, ni espíritus ni seres humanos. Éramos robots.
Robots de carne, pues habían utilizado ese material para fabricarnos. Nos habían modelado a su imagen, pero de forma grosera, muy aprisa, sin pulir los detalles. Ellos eran los únicos seres humanos del planeta.
Se fueron hacía mucho tiempo, y nos lo habían dejado.
Porque eran indolentes, y porque nos habían concebido trabajadores, hábiles, con conciencia profesional y ambición.
Durante siglos y siglos, habíamos sido los forjadores de una nueva Tierra.
Pero habían regresado.
Y en la mirada sin vida que nos dirigieron no había ni gratitud ni indulgencia.
J. Sternberg
Siguiente Cuento >>