ANUNCIOS

 

Siguiente Cuento >>

<< Cuento Anterior

 

El Abrazo

"Qué potencia —pensaba Gumaro—, nunca pensé que fuera tan fuerte. ¡Cómo me estrecha! Pero ¡qué fría!" —¡Espera, afloja un poco, casi no puedo respirar! Nunca quise llegar a esto, sólo deseaba jugar un poco.. .
Encontraron el cadáver en la cabaña solitaria; la anaconda asesina estaría a esa hora dormitando en algún apartado lugar de la selva.


Efraín Boeta S.

 

Siguiente Cuento >>

<< Cuento Anterior