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El Adepto
El adepto, despué's de ayunar según ciertos datos astrológicos, vestido de negro, sin metal, debía recitar por la mañana el oficio del Espíritu Santo, trazar con tiza algunos círculos y las palabras: Rap, Lob, Oz, Fa que indican las regiones celestes; luego colocar y encender cirios alrededor del círculo mágico, quemar los perfumes,entrar en el círculo y pronunciar determinadas palabras.
In
qualique die invocavero te, velociter exaudime.
Después de extinguir las luminarias una a una, según orden fijo, el adepto se prosternaba con las manos en escuadra de plano sobre el piso, y veía apariciones.
G. de Gérin Ricard
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