ANUNCIOS
Se Daba Su Lugar
Andrea, la sirvienta, está preocupada.
-En el Socorro -explicó-el padre nos dijo que hay otra vida. Si uno supiera, señora, que le va a tocar una casa buena, como ésta, en la que la tratan a una con consideración, no me importaría; pero francamente, trabajar allá con desconocidos, con déspotas que abusan del pobre. . .
Rita Acevedo de Zaldumbide: Minucias porteñas del otro siglo